La liga en juego

¿Qué ha pasado entonces últimamente para que el termómetro del optimismo del Real Madrid suba y se igualen las opciones de las dos grandes multinacionales del fútbol mundial?

Dando un repaso a sus plantillas oficiales, uno se encuentra con que el FC Barcelona dispone de 21 fichas. Entre ellas, se incluyen las de Bojan, Jeffrén y Fontás. Tres chicos excelentes, con futuro, pero en formación. E incluye la presencia de Ibrahim Afellay, el fichaje del mercado de invierno. Un futbolista espectacular en el PSV, en Holanda, pero aún sin el fuste y personalidad de un titular indiscutible. Da la impresión que el suplente del Barça es más suplente que el del Madrid.

La radiografía de la plantilla del Real Madrid es diferente. Tiene 24 fichas. Todos profesionales. Todos con aspiraciones de ser titulares. Todos con salarios importantes. Ni siquiera Sergio Canales y Pedro León, los que menos han jugado, son juveniles. Son futbolistas ya con experiencia en Liga BBVA y con jugadores con recorrido. Y que cuando firmaron por el Real Madrid llegaron como ‘estrellas’ tras ser revelaciones en el Rácing y en el Getafe respectivamente. A esos refuerzos, el Barça contesta con su maravillosa cantera.

En ese escenario, en cuanto a Pep Guardiola se le lesionan pilares indiscutibles –Puyol, Abidal, Adriano-, ayer Maxwell; los problemas se le acumulan, pero con buen tino, al menos públicamente, jamás se queja de una ausencia.

En el FC Barcelona la titularidad es clara. Si los once solistas están a punto y el Barça afina, puede estar por encima del Madrid. Ahora bien, si las lesiones aparecen, en el Real Madrid hay ‘tortas’ por un sitio. La raya entre los titulares y los presuntos suplentes es muy final, apenas se aprecia. O mejo dicho, no existe. Llamar suplentes a tipos como Lass, Kaká, Granero, Benzema o Higuaín es una broma. Máxime, tras el set que endosó ayer el equipo al Valencia en Mestalla.

Los grandes jugadores nunca quieren descansar. Eso de las rotaciones lo llevan mal. Saben que si un día bajas la guardia y dejas un sitio en el once inicial corres el riesgo de quedarte sin tu puesto de titular. En el Real Madrid, esta tesis se cumple. En el Barcelona, da la impresión que los titulares pueden estar más tranquilos. Hay menos competencia.

Nos esperan dos semanas apasionantes. Una eliminatoria de Champions fascinante: Madrid-Barcelona. Y otra más, de regalo, apasionante: Schalke-Manchester United. Con una foto inolvidable: Raúl y Giggs, juntos, cambiándose la camiseta. Una imagen para la historia.